Todavía hay mucha gente que cree que todos los negocios online generan ingresos pasivos; que puedes montar cualquier cosa en Internet y que, una vez que esté funcionando, jubilarte y dedicarte a vivir la vida.
Por desgracia esto no es así. La mayoría de personas que trabajan por Internet le echan el mismo número de horas que el señor de la zapatería de tu barrio, o incluso más.
Luís Clausín, el webmaster de Zapatillas Running y Muévete Basket, dejaba la semana pasada un comentario muy revelador:
“Yo desde hace unos años vivo en exclusiva de mis proyectos web y os puedo decir que, como bien dice Ángel, no es nada sencillo. Ahora es rara la semana que trabajo menos de 40 horas para mantener mi negocio, pero en mis inicios hice muchas semanas de más de 50. Lo de ‘venir, ver y vencer' yo no lo conocí…
Currar, hay que currar y mucho. En internet los modelos de negocios cambian muy rápido, dependes de terceros que en cualquier momento cambian las reglas del juego (Google, eBay, Amazon, Facebook…), competidores nuevos cada día…
Pero también os digo que no me cambió por otro. Flexibilidad laboral, no jefes, trabajas segmentos que te gustan (yo antes trabajé como programador en el sector del Derecho, el cual no me apasionaba precisamente), ahorras mucho tiempo al evitar los desplazamientos al trabajo, deslocalización…
Cómo todo en la vida, es una balanza con sus cosas buenas y malas. Pero solo quiero recalcar que muchos todavía piensan que vivir de ingresos pasivos es tan sencillo cómo montar una web rentable y esperar desde el sofá a que lleguen los cheques. Lo siento, pero la realidad no es esa.”
Normalmente, vivir de Internet se parece más a lo que describe Luís que a lo que nos intentan vender por ahí, y no es el único que lo dice. Cuando entrevisté a Chuiso y le pregunté que cuántas horas trabajaba al día me respondió que no menos de 8, y yo he tenido muchas semanas en las que le he dedicado a Vivir al Máximo más de 70 horas. Incluso Tim Ferriss, autor de La semana laboral de 4 horas, trabaja como un animal.
Entonces… ¿son los ingresos pasivos un mito?
Vamos a verlo con una historia.
La diferencia entre ser empleado y tener un negocio
Gastón es un joven de 23 años que vive en Córdoba, Argentina. Estudió relaciones públicas en la universidad y gracias a su pro-actividad consiguió un puesto de encargado en los multicines de un centro comercial antes de terminar la carrera. Su trabajo consiste en asegurarse de que todo funciona correctamente y que los clientes quedan satisfechos. Tiene 10 empleados a su cargo y es el que da la cara cuando alguien tiene una queja.
No existe en toda la ciudad un encargado mejor que Gastón. Es brillante, un gran profesional y un trabajador incansable, que no se toma un descanso ni para comer. Gestiona a su plantilla con amabilidad y cercanía pero siempre manteniendo las distancias profesionales, y la satisfacción del cliente es su única prioridad. Además de realizar sus funciones como encargado tiene suficiente iniciativa como para solucionar problemas en otras áreas del negocio sin que nadie se lo pida. En definitiva: es el tipo de empleado que cualquier empresa querría tener.
Por sus esfuerzos, Gastón recibe un total de 30 pesos la hora (unos 2 euros al cambio). El salario de Gastón, por lo tanto, se puede calcular con esta fórmula:
Salario = horas trabajadas x sueldo por hora
Si una semana trabaja 40 horas, su sueldo es de 40 x 30 = 1200 pesos. Si trabaja 60 es de 60 x 30 = 1800 pesos. Y si trabaja 0 horas es de 0.
En definitiva: el sueldo de Gastón depende de cuántas horas trabaje. Intercambia su tiempo por dinero. Cuantas más horas da más dinero recibe, y en el momento que deja de dar horas también deja de recibir dinero.
***
El dueño de la empresa en la que trabaja Gastón es un abogado que vive en Buenos Aires. Cuando un amigo suyo le dijo que estaban construyendo un nuevo centro comercial en Córdoba, decidió invertir allí una buena suma de dinero para montar unos multicines.
Contrató a un gerente de confianza (el jefe de Gastón) para que se encargase de supervisar las obras y contratar al resto del personal, y desde entonces él se pasa por su cine sólo un par de veces al año.
El salario del propietario de los cines responde a esta fórmula:
Salario = (productos vendidos (entradas, palomitas…) x precio productos) – gastos
A diferencia de Gastón, su salario no depende de cuántas horas trabaje –la mayoría de las semanas trabaja 0– sino de cuántos productos venda y del precio de esos productos.
NOTA: Este no es un post sobre si es mejor ser empleado o empresario. Cada una de las opciones tiene sus ventajas y sus inconvenientes, y es el lector el que debe elegir la opción que más le convenga.
Los dos requisitos imprescindibles para conseguir ingresos pasivosComo hemos visto, la diferencia entre trabajar en un cine (ser empleado) y tener un cine (negocio) es que en el primer caso intercambias tu tiempo por dinero y en el segundo construyes un sistema que genera dinero.
¿Es el cine un negocio pasivo?
Depende de cuánto tiempo le lleve al dueño gestionarlo.
Si necesita 40 horas semanales, no será muy diferente de un empleo. Si sólo necesita 2 y además puede hacerlo todo a través de su teléfono móvil, entonces sí existe pasividad. Ahí está la clave.
Los ingresos pasivos tienen dos requisitos:
Crear un sistema
Que ese sistema se gestione automáticamente (cuanto más tiempo te lleve, menos pasivo será tu negocio)
Cumple ambos y tendrás un negocio pasivo.
Fíjate en que no hay un requisito que diga que el sistema tiene ser online. Puedes generar ingresos pasivos perfectamente sin necesidad de Internet siempre que consigas crear un sistema que se gestione automáticamente. Dos ejemplos muy básicos: heredar una casa y alquilarla todos los meses, o invertir tus ahorros y recibir intereses.
Hoja de ruta para crear un negocio pasivo onlineAunque un negocio pasivo no tiene por qué ser online, Internet es, por su naturaleza, la plataforma perfecta para crearlo. Lamentablemente muy pocos lo consiguen, ya que no es nada fácil cumplir al mismo tiempo los dos requisitos necesarios para la pasividad.
El primer requisito, crear un sistema que genere beneficios (aunque tengas que dedicarle 60 horas semanales), ya es de por sí complicado y requiere de un gran esfuerzo inicial. Necesitas algo que vender, una plataforma digital a través de la cual venderlo y que personas interesadas en tu oferta visiten tu plataforma.
La mayoría de la gente nunca pasa de este punto. Crean una plataforma (o la ‘alquilan'), tienen algo que ofrecer, pero no consiguen suficiente tráfico cualificado para que sea un negocio rentable.
Ten en cuenta que trabajar por Internet no es lo mismo que crear un sistema. Si creas un perfil en TextBroker y te ganas la vida escribiendo artículos para otros tienes un empleo online, no un sistema. Eso no tiene nada de malo, pero no se puede automatizar. Si cada vez que alguien te encarga un artículo de 50 euros tú lo subcontratas a otro redactor al que le pagas 20, entonces sí tienes un sistema.
Una vez que has construido un sistema rentable el siguiente paso es quitarte de en medio. Es decir, apañártelas para que lo que tú estabas haciendo hasta ese momento lo haga una máquina u otra persona. Lo difícil en este caso no es que alguien te remplace, sino que tus márgenes sean lo suficientemente grandes como para que tu negocio siga dándote beneficios.
No todas las partes de un sistema son igual de automatizables (ni cuesta lo mismo automatizarlas). Lo digital suele ser mucho más automatizable que lo físico porque aprovecha al máximo todas las ventajas de Internet:
Coste de creación habitualmente bajo
Coste de duplicación nulo (como sólo son bits, da igual producir 1 que 500)
Coste de distribución bajo (normalmente un pequeño porcentaje que se queda la plataforma de distribución y/o pago)
Acceso instantáneo desde cualquier parte del mundo (el cliente recibe su compra inmediatamente)
Sin embargo, aun vendiendo productos o servicios digitales, es complicado automatizarlo todo por varios motivos:
Si trabajas con activos informáticos, necesitas a alguien que los supervise/mantenga/actualice
Si tienes clientes, necesitas a alguien que les ofrezca soporte técnico
Si tienes empleados, necesitas supervisarles. Si contratas a un supervisor, necesitas supervisar a ese supervisor (aunque sólo sea un poquito)
Si dependes de los grandes (Google, Facebook, Ebay, Amazon…), tienes que estar muy atento porque cambian las reglas cuando les da la gana
Internet evoluciona muy rápido y hay nuevos competidores entrando en el mercado continuamente. Si quieres sobrevivir necesitas estar continuamente formándote, adaptándote y mejorando
Pero los negocios pasivos online existen. Se necesita mucho trabajo para crearlos, nunca son pasivos al 100% y no duran eternamente (porque ningún negocio dura eternamente), pero tampoco son una utopía inalcanzable. Yo mismo he tenido uno que me funcionó varios meses dedicándole literalmente CERO horas a la semana y he conocido a varias personas que ganan mucho dinero sin apenas dedicarle tiempo al suyo. ¿Y sabes qué he descubierto? Que, curiosamente, aquellos que han conseguido crear un verdadero negocio pasivo online, no se dedican a beber daiquiris en una hamaca frente al mar sino que son algunas de las personas más trabajadoras y productivas que conozco.
El verdadero significado de la semana laboral de 4 horasMucha gente critica La semana laboral de 4 horas con el argumento de que Tim Ferriss trabaja mucho más de 4 horas semanales. Y llevan razón. Escribir dos libros, publicar cientos de posts, empezar un podcast, ser angel investor y advisor de varias startups o grabar una serie de televisión como ha hecho él en estos últimos años no son cosas que se consigan dedicándole 4 horitas los domingos por la tarde.
Lo que esas personas no acaban de entender es el significado de la palabra trabajo. Para Tim todo lo anterior no es trabajo en el sentido de una actividad que realiza únicamente porque necesita un sueldo y no le queda más remedio, sino un hobby. Algo que hace por placer, porque le apetece, no sólo para ganar dinero (aunque lo gane). Y viéndolo de esa manera sí que podemos decir que trabaja menos de 4 horas a la semana.
Igual que Ferriss, los grandes millonarios como Bill Gates o Warren Buffet que podrían vivir al resto de su vida sin dar ni un palo al agua siguen trabajando a tiempo completo. Empiezan nuevas empresas, escriben libros, crean fundaciones… Por algún motivo se niegan a poner fin a su trayectoria profesional, aunque estén en disposición de hacerlo en cualquier momento.
Pero quizá no te sientas muy identificado con Tim Ferriss o con empresarios millonarios, así que déjame que te ponga otros ejemplos más “terrenales”.
Fíjate en lo que dice Luís Clausín después de revelar en su comentario que trabaja más de 40 horas semanales en sus negocios online:
“Pero también os digo que no me cambió por otro. Flexibilidad laboral, no jefes, trabajas segmentos que te gustan (yo antes trabajé como programador en el sector del Derecho, el cual no me apasionaba precisamente), ahorras mucho tiempo al evitar los desplazamientos al trabajo, deslocalización…”
También tengo un amigo que estuvo varios años ganando más de 10.000 euros mensuales con una jornada laboral de un par de horas semanales para mantener sus webs (el resto del tiempo se lo pasaba jugando al Starcraft II) y que me confesó recientemente que durante esa época no fue feliz porque se sentía estancado. Hace unas semanas empezó un nuevo proyecto muy distinto a los anteriores simplemente por placer y por el reto que supone lograr que tenga éxito.
Creo que todo esto debería hacerte reflexionar. A lo mejor el verdadero objetivo no es trabajar 4 horas a la semana, sino trabajar en cosas que disfrutes, que te llenen y que supongan un desafío continuo. Y si esto último te da suficiente dinero y libertad para llevar el estilo de vida que quieres… ¿qué más da que sea pasivo?
RecomendacionesPersonalmente, pienso que saber cómo generar ingresos pasivos en sí no es tan importante. Lo verdaderamente importante es:
Hacer cosas que te gusten (y hacerlas bien)
Hacer algo alineado con tus valores, algo en lo que creas
Tener libertad en tu trabajo, en vez de una persona vigilándote y diciéndote continuamente qué es lo que debes hacer
Sentirte valorado. Sentir que tus aportaciones son importantes y que tu opinión cuenta
Estar sano. No sufrir estrés ni ansiedad
Disponer de suficiente tiempo para ti, tu familia y tus amigos
Un negocio pasivo online puede ser una buena vía para conseguir todo lo anterior, pero no es la única. Hay muchas personas que están contentas y satisfechas trabajando 10 horas al día, o que incluso voluntariamente han decidido trabajar a pesar de no necesitar más dinero.
Por este motivo mi consejo es que no te obsesiones con encontrar una fuente de ingresos pasivos al 100%. En vez de eso, céntrate en encontrar/crear una fuente de ingresos que sea compatible con el estilo de vida que quieres llevar y que no te haga infeliz. Nunca dejes de desarrollar tus activos fundamentales y siempre que puedas invierte tu tiempo en crear sistemas escalables y automatizables que hagan las tareas por ti en vez de hacerlas tú directamente. Todo lo demás llegará solo.
lunes, 22 de mayo de 2017
sábado, 13 de mayo de 2017
¿Como funciona el negocio?
Mi Id para que seas invitado es 714629255
y con gusto te atenderemos...
viernes, 7 de abril de 2017
Hackeando el sistema educativo
¿Qué pasa en una organización – de cualquier tipo – cuando sus principales referentes están ocupando la mayor parte de su tiempo en funciones que no hacen al objetivo de la organización? ¿Qué sucede cuando no les alcanza el día para ocuparse de lo estratégico, de poder acompañar a sus equipos de trabajo, de impulsar la creatividad, de trabajar colaborativamente para alcanzar objetivos comunes? Sucede que la organización empieza a deteriorarse, ingresando en un círculo vicioso que devora el principal insumo que le da vida: la energía y vitalidad de sus miembros.
Esto mismo está sucediendo en la escuela secundaria. El equipo directivo debe ocuparse de múltiples temas que mayormente están centrados en cuestiones relacionadas con el mantenimiento edilicio de los colegios, la adquisición de insumos básicos para su funcionamiento, la resolución de emergencias (que de ser tan recurrentes ya dejaron de formar parte de lo excepcional para formar parte de lo cotidiano), y una larga lista de “etc” que le siguen. Si se le preguntara a un director o directora de cualquier escuela estatal respecto de qué porcentaje de su tiempo ocupa en esas tareas, posiblemente recibiremos como respuesta “más del 60%”. Por otra parte el sistema educativo no los forma ni los capacita para llevar a cabo esas tareas, con lo cual depende de la capacidad innata de cada uno de ellos saber desenvolverse en contextos de incertidumbre. Al mismo tiempo, le sumo, que no poder ocuparse de las tareas en las que sí deben involucrarse les genera “focos de ruido” que deberán batallar en el futuro inmediato. Me refiero a situaciones que por no poderlas manejar a tiempo generan inevitablemente conflictos dentro o fuera de la escuela. Algunos ejemplos son los conflictos con alumnos, con padres y docentes.
Diría entonces que la gestión de los equipos directivos es fundamentalmente “reactiva”: están detrás de sus escritorios para responder a las exigencias del día a día – la lista de etc que describimos anteriormente – con poco tiempo para dedicarse a los temas estratégicos que las escuelas necesitan urgentemente: nuevas formas de enseñanza, mayor uso de TICs en el aula, capacitación para ellos y sus docentes, hacer uso de la inteligencia colaborativa de la comunidad educativa para recuperar la misión principal del colegio secundario: que haya más egresados con título en tiempo y forma – es decir, con los conocimientos que deben adquirir los alumnos en los plazos preestablecidos por el sistema.
Como dije, el sistema educativo no los prepara para tal desafío y, además, les exige más resultados a pesar de enviarle menos recursos. Ciertamente es una misión difícil de concretar en un contexto aún más difícil. Necesitamos cambiar esa lógica por otra que realmente funcione para bien de la educación pública y de todos los que de una u otra forma somos parte de ese gran engranaje, especialmente los adolescentes.
Transformar la educación de abajo hacia arriba.
¿Cómo transformar grandes sistemas burocráticos a partir de la inteligencia de sus miembros? Analicemos un ejemplo que aporta la tecnología para entender qué pasa con estructuras que no evolucionan lo suficientemente rápido. Veamos el caso de INTEL, uno de las principales fabricantes de procesadores para computadoras y teléfonos inteligentes. Lo que no todos saben es que la compañía estuvo a punto de desaparecer hacia fines de los ´70 cuando su foco de negocio – que en ese tiempo era la producción de chips de memoria – estaba siendo arrebatado por los fabricantes japoneses. La dirección de la compañía quería mantenerse a toda costa en lo que sabían hacer – producir chips de memoria – pero sus principales gerentes, que batallaban a diario detrás de sus escritorios y sabían de la amenaza japonesa, comenzaron a direccionar los recursos de la empresa hacia la incipiente producción de microprocesadores que había iniciado INTEL. Eran conscientes que necesitaban hacer un cambio de rumbo para no perecer en el corto tiempo. Se sintieron forzados a innovar, a producir la transformación de la empresa de abajo hacia arriba. Fue gracias a sus iniciativas que INTEL no sólo logró sobrevivir sino que llegó a posicionarse como la gran empresa tecnológica que hoy conocemos. Supieron entender a tiempo que su organización – verticalista, burocrática y dirigida erróneamente por sus máximas autoridades – necesitaba urgentemente nuevos puntos de vista para innovar y no perecer. Y lo lograron.
Este ejemplo es muy parecido a lo que pasa en la educación pública pero sin el final feliz: estructura verticalista, mucha burocracia y herramientas y formas de trabajo desactualizadas. Debajo de la pirámide, en la base, se encuentran directivos y docentes que hacen lo que pueden con las pocas herramientas y recursos que el sistema les da. Con ese tipo de organización y dinámica de trabajo no podemos esperar grandes avances en la formación de los jóvenes. Para ser honestos todo dejó de funcionar hace bastante, especialmente cuando comenzamos a tomar nota que casi medio millón de adolescentes se va de la escuela secundaria cada año. Es la prueba más concreta que el sistema educativo no funciona (hay muchas otras, tomé a mi criterio la más elocuente de todas).
En mi opinión tenemos que tomar la iniciativa para producir los cambios que el sistema educativo necesita, y esos cambios deben surgir desde la propia escuela. En primer lugar los directores tienen que disponer del 80% de su tiempo para trabajar con los docentes, día a día, para producir más egresados, para reducir la repitencia y el abandono. Para ello necesitamos que las tareas administrativas y de mantenimiento edilicio – y otras que mencionamos al principio de la nota – sean llevadas a cabo por la Cooperadora escolar. Necesitamos también una escuela permeable a la “innovación educativa” entendida esencialmente como nuevas estrategias colaborativas para el aprendizaje y la enseñanza que mejor se adapten a su realidad. Necesitamos también el apoyo de empresas, universidades, ONGs, que complementen los esfuerzos para el aprendizaje de los adolescentes. Necesitamos nuevos entornos de enseñanza que vayan más allá de los límites del aula, que revitalicen la escuela media. Necesitamos que toda la comunidad educativa se comprometa a desplegar sus recursos e inteligencias en pos del futuro de sus adolescentes, y que decidan hacerlo porque es el único camino que nos queda para hacer algo concreto por la educación en nuestro país.
Esto mismo está sucediendo en la escuela secundaria. El equipo directivo debe ocuparse de múltiples temas que mayormente están centrados en cuestiones relacionadas con el mantenimiento edilicio de los colegios, la adquisición de insumos básicos para su funcionamiento, la resolución de emergencias (que de ser tan recurrentes ya dejaron de formar parte de lo excepcional para formar parte de lo cotidiano), y una larga lista de “etc” que le siguen. Si se le preguntara a un director o directora de cualquier escuela estatal respecto de qué porcentaje de su tiempo ocupa en esas tareas, posiblemente recibiremos como respuesta “más del 60%”. Por otra parte el sistema educativo no los forma ni los capacita para llevar a cabo esas tareas, con lo cual depende de la capacidad innata de cada uno de ellos saber desenvolverse en contextos de incertidumbre. Al mismo tiempo, le sumo, que no poder ocuparse de las tareas en las que sí deben involucrarse les genera “focos de ruido” que deberán batallar en el futuro inmediato. Me refiero a situaciones que por no poderlas manejar a tiempo generan inevitablemente conflictos dentro o fuera de la escuela. Algunos ejemplos son los conflictos con alumnos, con padres y docentes.
Diría entonces que la gestión de los equipos directivos es fundamentalmente “reactiva”: están detrás de sus escritorios para responder a las exigencias del día a día – la lista de etc que describimos anteriormente – con poco tiempo para dedicarse a los temas estratégicos que las escuelas necesitan urgentemente: nuevas formas de enseñanza, mayor uso de TICs en el aula, capacitación para ellos y sus docentes, hacer uso de la inteligencia colaborativa de la comunidad educativa para recuperar la misión principal del colegio secundario: que haya más egresados con título en tiempo y forma – es decir, con los conocimientos que deben adquirir los alumnos en los plazos preestablecidos por el sistema.
Como dije, el sistema educativo no los prepara para tal desafío y, además, les exige más resultados a pesar de enviarle menos recursos. Ciertamente es una misión difícil de concretar en un contexto aún más difícil. Necesitamos cambiar esa lógica por otra que realmente funcione para bien de la educación pública y de todos los que de una u otra forma somos parte de ese gran engranaje, especialmente los adolescentes.
Transformar la educación de abajo hacia arriba.
¿Cómo transformar grandes sistemas burocráticos a partir de la inteligencia de sus miembros? Analicemos un ejemplo que aporta la tecnología para entender qué pasa con estructuras que no evolucionan lo suficientemente rápido. Veamos el caso de INTEL, uno de las principales fabricantes de procesadores para computadoras y teléfonos inteligentes. Lo que no todos saben es que la compañía estuvo a punto de desaparecer hacia fines de los ´70 cuando su foco de negocio – que en ese tiempo era la producción de chips de memoria – estaba siendo arrebatado por los fabricantes japoneses. La dirección de la compañía quería mantenerse a toda costa en lo que sabían hacer – producir chips de memoria – pero sus principales gerentes, que batallaban a diario detrás de sus escritorios y sabían de la amenaza japonesa, comenzaron a direccionar los recursos de la empresa hacia la incipiente producción de microprocesadores que había iniciado INTEL. Eran conscientes que necesitaban hacer un cambio de rumbo para no perecer en el corto tiempo. Se sintieron forzados a innovar, a producir la transformación de la empresa de abajo hacia arriba. Fue gracias a sus iniciativas que INTEL no sólo logró sobrevivir sino que llegó a posicionarse como la gran empresa tecnológica que hoy conocemos. Supieron entender a tiempo que su organización – verticalista, burocrática y dirigida erróneamente por sus máximas autoridades – necesitaba urgentemente nuevos puntos de vista para innovar y no perecer. Y lo lograron.
Este ejemplo es muy parecido a lo que pasa en la educación pública pero sin el final feliz: estructura verticalista, mucha burocracia y herramientas y formas de trabajo desactualizadas. Debajo de la pirámide, en la base, se encuentran directivos y docentes que hacen lo que pueden con las pocas herramientas y recursos que el sistema les da. Con ese tipo de organización y dinámica de trabajo no podemos esperar grandes avances en la formación de los jóvenes. Para ser honestos todo dejó de funcionar hace bastante, especialmente cuando comenzamos a tomar nota que casi medio millón de adolescentes se va de la escuela secundaria cada año. Es la prueba más concreta que el sistema educativo no funciona (hay muchas otras, tomé a mi criterio la más elocuente de todas).
En mi opinión tenemos que tomar la iniciativa para producir los cambios que el sistema educativo necesita, y esos cambios deben surgir desde la propia escuela. En primer lugar los directores tienen que disponer del 80% de su tiempo para trabajar con los docentes, día a día, para producir más egresados, para reducir la repitencia y el abandono. Para ello necesitamos que las tareas administrativas y de mantenimiento edilicio – y otras que mencionamos al principio de la nota – sean llevadas a cabo por la Cooperadora escolar. Necesitamos también una escuela permeable a la “innovación educativa” entendida esencialmente como nuevas estrategias colaborativas para el aprendizaje y la enseñanza que mejor se adapten a su realidad. Necesitamos también el apoyo de empresas, universidades, ONGs, que complementen los esfuerzos para el aprendizaje de los adolescentes. Necesitamos nuevos entornos de enseñanza que vayan más allá de los límites del aula, que revitalicen la escuela media. Necesitamos que toda la comunidad educativa se comprometa a desplegar sus recursos e inteligencias en pos del futuro de sus adolescentes, y que decidan hacerlo porque es el único camino que nos queda para hacer algo concreto por la educación en nuestro país.
viernes, 24 de marzo de 2017
La psicología del éxito
Bill Cosby asegura que para poder encontrar el éxito, el deseo por alcanzarlo siempre debe ser mayor al miedo a fracasar. Esfuérzate y podrás estar en el lugar indicado y en el tiempo adecuado.
Todas las personas quieren alcanzar el éxito en los distintos ámbitos de su vida y aunque hay algunas que lo logran, a otras les es imposible a pesar del esfuerzo, trabajo y dedicación. No obstante, hay cinco estrategias que te permitirán potenciar tus posibilidades de ser una persona exitosa, según publica el portal Lifehack.com.
1. Positivismo. Ser positivo constituye una de las principales estrategias. Es más que una elección y te hará una persona proactiva lejos de convertirte en una persona que espera que las cosas simplemente sucedan. Ser positivo implica actuar. Es un hábito.
Con una actitud positiva y acciones que lo reflejen podrás estar abierta a cualquier oportunidad de éxito que se te presente. Además, ten en cuenta lo que decía Friedrich Nietzsche “lo que no te mata te fortalece”.
2. Paciencia. Es una de las cualidades fundamentales para abrazar el éxito. Tener paciencia es comprender que nada de lo que nos rodea se hizo en un día así como Roma no se construyó en un solo día.
Tu seguramente no habrás incorporado tus hábitos en una sola noche por lo que no pretendas hacerlo de la noche a la mañana y sin paciencia. Piensa que un artista, constructor o deportista ha cosechado sus logros, paso a paso, ladrillo tras ladrillo, día tras día.
3. Persistencia.Si eres persistente, nuevas ideas nacerán en ti de manera automática. Imagina un partido de tenis entre dos campeones, uno de ellos tiene paciencia y es persistente en su trabajo y hace buenos tiros en cada oportunidad por lo que probablemente le ganará al oponente.
4. Disciplina.La disciplina es la que acompaña tu plan, el curso de tus acciones, tu rutina mental y física.
La diferencia entre un sueño y un objetivo cumplido es que el segundo, a diferencia del primero, necesita de acción. Para tener disciplina, según plantean en el artículo es necesario dejar de lado el corazón y si te planteaste ir a gimnasia cuatro veces a la semana lo cumplas, más allá de que te sientas cansado.
5. Visualización. Con positivismo, paciencia, persistencia y disciplina tus pensamientos serán más poderosos y esto te permitirá tener la mente en calma y visualizar de mejor manera tu meta de manera de poder alcanzarla. Ten en cuenta que de no hacer tu ejercicio y no visualizar lo que quieres alcanzar generará pensamientos más débiles.
Todas las personas quieren alcanzar el éxito en los distintos ámbitos de su vida y aunque hay algunas que lo logran, a otras les es imposible a pesar del esfuerzo, trabajo y dedicación. No obstante, hay cinco estrategias que te permitirán potenciar tus posibilidades de ser una persona exitosa, según publica el portal Lifehack.com.
1. Positivismo. Ser positivo constituye una de las principales estrategias. Es más que una elección y te hará una persona proactiva lejos de convertirte en una persona que espera que las cosas simplemente sucedan. Ser positivo implica actuar. Es un hábito.
Con una actitud positiva y acciones que lo reflejen podrás estar abierta a cualquier oportunidad de éxito que se te presente. Además, ten en cuenta lo que decía Friedrich Nietzsche “lo que no te mata te fortalece”.
2. Paciencia. Es una de las cualidades fundamentales para abrazar el éxito. Tener paciencia es comprender que nada de lo que nos rodea se hizo en un día así como Roma no se construyó en un solo día.
Tu seguramente no habrás incorporado tus hábitos en una sola noche por lo que no pretendas hacerlo de la noche a la mañana y sin paciencia. Piensa que un artista, constructor o deportista ha cosechado sus logros, paso a paso, ladrillo tras ladrillo, día tras día.
3. Persistencia.Si eres persistente, nuevas ideas nacerán en ti de manera automática. Imagina un partido de tenis entre dos campeones, uno de ellos tiene paciencia y es persistente en su trabajo y hace buenos tiros en cada oportunidad por lo que probablemente le ganará al oponente.
4. Disciplina.La disciplina es la que acompaña tu plan, el curso de tus acciones, tu rutina mental y física.
La diferencia entre un sueño y un objetivo cumplido es que el segundo, a diferencia del primero, necesita de acción. Para tener disciplina, según plantean en el artículo es necesario dejar de lado el corazón y si te planteaste ir a gimnasia cuatro veces a la semana lo cumplas, más allá de que te sientas cansado.
5. Visualización. Con positivismo, paciencia, persistencia y disciplina tus pensamientos serán más poderosos y esto te permitirá tener la mente en calma y visualizar de mejor manera tu meta de manera de poder alcanzarla. Ten en cuenta que de no hacer tu ejercicio y no visualizar lo que quieres alcanzar generará pensamientos más débiles.
jueves, 16 de marzo de 2017
El sentido de la vida
Seguramente te has puesto a pensar más de una vez, ¿Cuál es el sentido de vivir?
Si bien se dice que todavía no existe una respuesta que satisfaga las exigencias de todos los seres humanos en relación a este asunto, podemos al menos encontrarle “el punto” a la vida y aprender a disfrutar de este maravilloso presente que recibimos a diario.
Para ello se han armado una serie de consultas o reflexiones. Gracias a estas preguntas, podremos reflexionar de forma más concreta sobre las razones por las cuales vivimos cada día.
En primer lugar, ¿Por qué o por quién estarías dispuesto a cualquier sufrimiento? Es decir, aquellas personas, cosas o ideales por los cuales no te importaría sacrificarte. Y eso no significa morir (porque estamos buscando el sentido de la vida), sino dejarlo todo, luchar de verdad, sin importar las consecuencias. Pueden ser tus hijos, tu familia, tu religión o tus ideologías.
La segunda pregunta que puedes responder para encontrarle el sentido a la vida es: ¿Cómo te imaginas dentro de cinco años?
Pensar en el futuro es una excelente manera de darnos cuenta de que vale la pena estar vivo. Además, solemos estar tan sumergidos en nuestros problemas actuales que no nos damos cuenta de que el futuro está allí, esperándonos. Recuerda que los hábitos que tienes hoy son los que decidirán tu mañana. Haz todo el esfuerzo posible e pregúntate qué será de ti dentro de cinco años. ¿Estarás trabajando en el mismo sitio? ¿Tu familia será más grande? ¿Dónde vivirás? ¿Habrás cumplido tus sueños? Si no sabes hacia donde te diriges, no llegarás nunca a destino.
En tercer lugar, es bueno que analices: ¿Qué harías si no sintieras miedo?
Ese sentimiento que nos paraliza y no nos permite avanzar es lo que nos aleja también de encontrarle sentido a la vida. Estar mucho tiempo en la llamada “zona de confort” (donde no estamos a gusto pero no hacemos nada para salir de ella) puede demostrar nuestro temor. Muchas personas no llegan a ser lo que hubieran deseado porque temen dar el gran salto. Imagina que nada malo puede ocurrirte, entonces, ¿Qué harías?
De la mano de esa consulta es que surge la cuarta pregunta: ¿Qué harías si tuvieras la confianza de no fracasar? Muchas personas no se animan a innovar o a emprender porque consideran que fallarán en su cometido. Ésto puede ser por el miedo, pero también por los prejuicios que se tenemos como sociedad.
Por ejemplo, si nuestra familia no ve con buenos ojos que seamos actores o músicos, seguro no tendremos la confianza suficiente como para triunfar y ser famosos. Si quieres realmente saber cuál es el sentido de la vida, entonces, es tiempo de que elimines la palabra “fracaso” de tu vocabulario o de tu diccionario mental.
¿Sabías que la razón de vivir puede ser también el punto donde se une tu pasión y lo que el mundo necesita? De esta premisa es que surge la quinta pregunta: ¿Cuáles son tus mayores talentos?
No es preciso ser médico o ir de voluntario a un pueblo a miles de kilómetros de tu casa, puedes hacer algo por tu barrio o tu comunidad. Desde plantar un árbol a limpiar los parques los fines de semana. Si te gusta cantar, haz feliz a los niños de un hospital; si el baile es lo tuyo, organiza un espectáculo para los ancianos que viven en un geriátrico.
Justamente en relación a ello, ¿Qué trabajo harías una y otra vez sin cansarte, aunque no recibieras una paga? Antes que nada, ya sabemos que se necesita el dinero para pagar la comida, la renta o la hipoteca. Esta pregunta, aclaramos que esto se refiere a las actividades que te encantan hacer y que no te importaría no ganar un sueldo al hacerlas. Por ejemplo, ayudar en un comedor infantil. Quizás no lo hagas a diario, sino una vez por semana. Pero si aún así te sientes satisfecho, no es un trabajo.
Si te llena de orgullo y te “completa” quiere decir que eres bueno en esta tarea. Tal vez sea tiempo de dejar de hacer horas extras en la oficina para ganar un dinerillo extra y empezar a disfrutar de las cosas buenas que tiene la vida, como la sonrisa de un niño o un “gracias” junto a un gran abrazo.
¡Empieza a vivir si quieres conocer el sentido de la vida! Y todas estas preguntas tendrán su respuesta.
Si bien se dice que todavía no existe una respuesta que satisfaga las exigencias de todos los seres humanos en relación a este asunto, podemos al menos encontrarle “el punto” a la vida y aprender a disfrutar de este maravilloso presente que recibimos a diario.
Para ello se han armado una serie de consultas o reflexiones. Gracias a estas preguntas, podremos reflexionar de forma más concreta sobre las razones por las cuales vivimos cada día.
En primer lugar, ¿Por qué o por quién estarías dispuesto a cualquier sufrimiento? Es decir, aquellas personas, cosas o ideales por los cuales no te importaría sacrificarte. Y eso no significa morir (porque estamos buscando el sentido de la vida), sino dejarlo todo, luchar de verdad, sin importar las consecuencias. Pueden ser tus hijos, tu familia, tu religión o tus ideologías.
La segunda pregunta que puedes responder para encontrarle el sentido a la vida es: ¿Cómo te imaginas dentro de cinco años?
Pensar en el futuro es una excelente manera de darnos cuenta de que vale la pena estar vivo. Además, solemos estar tan sumergidos en nuestros problemas actuales que no nos damos cuenta de que el futuro está allí, esperándonos. Recuerda que los hábitos que tienes hoy son los que decidirán tu mañana. Haz todo el esfuerzo posible e pregúntate qué será de ti dentro de cinco años. ¿Estarás trabajando en el mismo sitio? ¿Tu familia será más grande? ¿Dónde vivirás? ¿Habrás cumplido tus sueños? Si no sabes hacia donde te diriges, no llegarás nunca a destino.
En tercer lugar, es bueno que analices: ¿Qué harías si no sintieras miedo?
Ese sentimiento que nos paraliza y no nos permite avanzar es lo que nos aleja también de encontrarle sentido a la vida. Estar mucho tiempo en la llamada “zona de confort” (donde no estamos a gusto pero no hacemos nada para salir de ella) puede demostrar nuestro temor. Muchas personas no llegan a ser lo que hubieran deseado porque temen dar el gran salto. Imagina que nada malo puede ocurrirte, entonces, ¿Qué harías?
De la mano de esa consulta es que surge la cuarta pregunta: ¿Qué harías si tuvieras la confianza de no fracasar? Muchas personas no se animan a innovar o a emprender porque consideran que fallarán en su cometido. Ésto puede ser por el miedo, pero también por los prejuicios que se tenemos como sociedad.
Por ejemplo, si nuestra familia no ve con buenos ojos que seamos actores o músicos, seguro no tendremos la confianza suficiente como para triunfar y ser famosos. Si quieres realmente saber cuál es el sentido de la vida, entonces, es tiempo de que elimines la palabra “fracaso” de tu vocabulario o de tu diccionario mental.
¿Sabías que la razón de vivir puede ser también el punto donde se une tu pasión y lo que el mundo necesita? De esta premisa es que surge la quinta pregunta: ¿Cuáles son tus mayores talentos?
No es preciso ser médico o ir de voluntario a un pueblo a miles de kilómetros de tu casa, puedes hacer algo por tu barrio o tu comunidad. Desde plantar un árbol a limpiar los parques los fines de semana. Si te gusta cantar, haz feliz a los niños de un hospital; si el baile es lo tuyo, organiza un espectáculo para los ancianos que viven en un geriátrico.
Justamente en relación a ello, ¿Qué trabajo harías una y otra vez sin cansarte, aunque no recibieras una paga? Antes que nada, ya sabemos que se necesita el dinero para pagar la comida, la renta o la hipoteca. Esta pregunta, aclaramos que esto se refiere a las actividades que te encantan hacer y que no te importaría no ganar un sueldo al hacerlas. Por ejemplo, ayudar en un comedor infantil. Quizás no lo hagas a diario, sino una vez por semana. Pero si aún así te sientes satisfecho, no es un trabajo.
Si te llena de orgullo y te “completa” quiere decir que eres bueno en esta tarea. Tal vez sea tiempo de dejar de hacer horas extras en la oficina para ganar un dinerillo extra y empezar a disfrutar de las cosas buenas que tiene la vida, como la sonrisa de un niño o un “gracias” junto a un gran abrazo.
¡Empieza a vivir si quieres conocer el sentido de la vida! Y todas estas preguntas tendrán su respuesta.
miércoles, 22 de febrero de 2017
Crear mi negocio (II)
PASOS PARA COMENZAR UN NEGOCIO
Primero, lo más importante en el proceso de establecer una empresa, sea cual fuera esta, es la planeación. Debemos idealmente elaborar un plan de negocio antes de invertir o firmar cualquier documento o contrato.
¿Pero qué es un plan de negocios? El plan de negocios es un escrito, con toda la información de una manera organizada y detallada, de los pasos que vamos a seguir, para lograr nuestras metas, nuestros sueños.
A continuación te presento el contenido de un plan de negocios:
1. PROPÓSITO DEL NEGOCIO
2. TIPO DE NEGOCIO
3. CONOCIMIENTO DE SU CLIENTELA
4. UBICACIÓN DE SU NEGOCIO
5. LA COMPETENCIA
6. LA ORGANIZACIÓN Y ADMINISTRACIÓN
7. FINANZAS
8. PROCESOS Y PROCEDIMIENTOS
9. MERCADOTECNIA
10. LICENCIAS Y PERMISOS
11. INFORMACIÓN DE SOPORTE
PROPÓSITO DEL NEGOCIO
Primero, lo más importante en el proceso de establecer una empresa, sea cual fuera esta, es la planeación. Debemos idealmente elaborar un plan de negocio antes de invertir o firmar cualquier documento o contrato.
¿Pero qué es un plan de negocios? El plan de negocios es un escrito, con toda la información de una manera organizada y detallada, de los pasos que vamos a seguir, para lograr nuestras metas, nuestros sueños.
A continuación te presento el contenido de un plan de negocios:
1. PROPÓSITO DEL NEGOCIO
2. TIPO DE NEGOCIO
3. CONOCIMIENTO DE SU CLIENTELA
4. UBICACIÓN DE SU NEGOCIO
5. LA COMPETENCIA
6. LA ORGANIZACIÓN Y ADMINISTRACIÓN
7. FINANZAS
8. PROCESOS Y PROCEDIMIENTOS
9. MERCADOTECNIA
10. LICENCIAS Y PERMISOS
11. INFORMACIÓN DE SOPORTE
PROPÓSITO DEL NEGOCIO
Cuando hablamos del PROPÓSITO DEL NEGOCIO debemos escribir un poco sobre el sueño que tenemos, de lo que queremos hacer o iniciar, por ejemplo a lo mejor queremos poner un negocio de venta de ropa para niños, desde recién nacidos hasta ocho años, etc. aquí deberíamos seguir describiendo todo lo que queramos para nuestro negocio, con información en general.
TIPO DE NEGOCIO
TIPO DE NEGOCIO
El segundo punto a desarrollar es el del TIPO DE NEGOCIO, ahora empezaremos a poner información más detallada sobre nuestro negocio, como:
• El nombre que queremos utilizar
• Los productos o servicio que queremos ofrecer
• La experiencia y conocimientos que tenemos con relación a este tipo de negocio
• Las tendencias de esta industria en general
• Las oportunidades y amenazas existentes para estos negocios
Algunos de estos puntos podrán ser contestados por ustedes mismos y otros deberán ser investigados, tal vez a través del Internet, de las bibliotecas o por medios de las cámaras de comercio, asociaciones o publicaciones, relacionadas de preferencia con nuestro tipo de negocio o industria. Una vez investigados y analizados estos puntos debemos tener una buena idea de la situación general de nuestro negocio dentro del entorno económico, social y político.
CONOCIMIENTO DE SU CLIENTELA Todos los puntos que contiene un plan de negocios son muy importantes, pero uno que debería tener mayor atención es el del conocimiento de su clientela. Todos los servicios y productos que se ofrecen, existen porque hay una necesidad en el mercado por ellos, y aquellas personas que necesitan y pueden adquirir los productos o servicios que queremos ofrecer son nuestros posibles clientes.
Otra herramienta que también podemos utilizar, es la información y estadísticas de la tendencia de mercado con respecto a su negocio, la cual la pueden encontrar en el Internet, el censo en las bibliotecas, publicaciones de las cámaras de comercio, y especialmente en las publicaciones de las asociaciones y revistas especializadas en la industria que escojas. También la misma competencia es una fuente de información para darnos una buena idea del tamaño del mercado.
UBICACIÓN DE SU NEGOCIO
Pasando al siguiente punto, tenemos la ubicación del negocio. Si ustedes piensan poner un negocio de menudeo (ventas al detalle) o de servicios donde su clientela tiene que venir a su negocio, entonces este punto de la ubicación del negocio se vuelve de suma importancia y aquí se deberán hacer preguntas como: ¿está cerca de los consumidores?, ¿se va a tener que comprar o se rentará el local?, ¿qué negocios van a estar cerca?, ¿cuál es el tráfico peatonal y automovilístico?, ¿existe estacionamiento suficiente?, ¿existe alguna restricción o incentivo por parte de la ciudad para esa zona?, ¿qué desarrollos futuros se esperan para ese lugar?, ¿qué hay de la competencia en ese lugar?, etc.
• El nombre que queremos utilizar
• Los productos o servicio que queremos ofrecer
• La experiencia y conocimientos que tenemos con relación a este tipo de negocio
• Las tendencias de esta industria en general
• Las oportunidades y amenazas existentes para estos negocios
Algunos de estos puntos podrán ser contestados por ustedes mismos y otros deberán ser investigados, tal vez a través del Internet, de las bibliotecas o por medios de las cámaras de comercio, asociaciones o publicaciones, relacionadas de preferencia con nuestro tipo de negocio o industria. Una vez investigados y analizados estos puntos debemos tener una buena idea de la situación general de nuestro negocio dentro del entorno económico, social y político.
CONOCIMIENTO DE SU CLIENTELA Todos los puntos que contiene un plan de negocios son muy importantes, pero uno que debería tener mayor atención es el del conocimiento de su clientela. Todos los servicios y productos que se ofrecen, existen porque hay una necesidad en el mercado por ellos, y aquellas personas que necesitan y pueden adquirir los productos o servicios que queremos ofrecer son nuestros posibles clientes.
Sin estos clientes (mercado) nuestro negocio literalmente no puede existir: son ellos quienes van a dar vida y movimiento a nuestra empresa; son ellos quienes con sus compras van a darnos el sostenimiento económico para pagar renta, sueldos, gastos y algo extra lo cual será nuestra utilidad (ganancia). Por estas razones debemos poner especial cuidado en nuestra clientela y respetarla para que siga adquiriendo nuestros productos o servicios.
También es muy importante saber quiénes son, dónde están, qué hacen, por qué necesitan estos servicios o productos, etc., ya que sin estos conocimientos no podremos serviles bien y ser eficientes en nuestros procesos y planes de mercadotecnia. Ahora, ustedes se preguntarán que cómo van a conocer a sus clientes si todavía no empiezan su empresa. La verdad es que sí es un poco difícil, pero si quieren tener éxito en su nuevo negocio van a tener que investigar y tratar de conocer su mercado antes de iniciar su empresa.
Voy a ponerles un ejemplo de lo que hizo un cliente mío: El quería poner una panadería, y para determinar quiénes eran sus posibles clientes, esto es consumidores, y sobre todo estimar qué tan grande es el mercado (posible consumo), él visitó todos los supermercados en el área donde quería poner su negocio, platicó y le preguntó a los empleados, dueños y clientes de los lugares en donde se vendía el tipo de producto que él quería producir, sobre la calidad, precios y volumen de venta de los productos existentes.
Tal vez no siempre obtenía la información que el requería, pero con la que obtuvo, y aplicando un poco de sentido común, pudo proyectar las posibles ventas durante el año. También ese estudio de mercado y de la competencia le sirvió para crear una lista de prospectos, quienes le dijeron estar interesados en probar sus productos.
Otra herramienta que también podemos utilizar, es la información y estadísticas de la tendencia de mercado con respecto a su negocio, la cual la pueden encontrar en el Internet, el censo en las bibliotecas, publicaciones de las cámaras de comercio, y especialmente en las publicaciones de las asociaciones y revistas especializadas en la industria que escojas. También la misma competencia es una fuente de información para darnos una buena idea del tamaño del mercado.
UBICACIÓN DE SU NEGOCIO
Pasando al siguiente punto, tenemos la ubicación del negocio. Si ustedes piensan poner un negocio de menudeo (ventas al detalle) o de servicios donde su clientela tiene que venir a su negocio, entonces este punto de la ubicación del negocio se vuelve de suma importancia y aquí se deberán hacer preguntas como: ¿está cerca de los consumidores?, ¿se va a tener que comprar o se rentará el local?, ¿qué negocios van a estar cerca?, ¿cuál es el tráfico peatonal y automovilístico?, ¿existe estacionamiento suficiente?, ¿existe alguna restricción o incentivo por parte de la ciudad para esa zona?, ¿qué desarrollos futuros se esperan para ese lugar?, ¿qué hay de la competencia en ese lugar?, etc.
Un punto importante a recalcar es que antes de firmar cualquier contrato de compra o de renta para un local, ustedes deberían verificar con las autoridades locales de esa ciudad (zoning) si hay alguna restricción para su negocio en ese lugar específico que ustedes han escogido. A veces sucede que aunque estén adquiriendo un negocio existente con todo el equipo instalado y funcionando, cuando van a pedir su licencia de negocios, ésta les es negada, ya que la ciudad ha cambiado sus planes de desarrollo y ya no quiere más ese tipo de negocio en ese lugar, así que es muy importante que investiguen primero para no tener problemas en el futuro.
LA COMPETENCIA
Como mencionamos en la parte anterior, la competencia puede ser una fuente de información para determinar el tamaño del mercado: Pero principalmente deberíamos estudiarla y seguirla de cerca porque ésta nos va a servir para conocer nuestras fuerzas y debilidades con respecto a la competencia, lo cual nos servirá para planear nuestros procesos internos, buscar una ventaja competitiva que nos diferencie de ellos y planear nuestras promociones y publicidad.
LA COMPETENCIA
Como mencionamos en la parte anterior, la competencia puede ser una fuente de información para determinar el tamaño del mercado: Pero principalmente deberíamos estudiarla y seguirla de cerca porque ésta nos va a servir para conocer nuestras fuerzas y debilidades con respecto a la competencia, lo cual nos servirá para planear nuestros procesos internos, buscar una ventaja competitiva que nos diferencie de ellos y planear nuestras promociones y publicidad.
En resumen, podemos aprender mucho al observar a nuestra competencia, para imitarla en lo bueno y superarla en lo que esté haciendo mal. Pero ¿cómo podemos investigarla para aprender de ella?, se estarán preguntando. Hay varias técnicas que pueden emplear, entre ellas: pueden revisar sus anuncios en, T.V., radio, periódicos, volantes, directorios, el Internet, etc.; pueden ir a sus negocios y platicar con sus empleados; también pueden preguntarles a sus clientes o mandar a alguien a comprar o adquirir sus servicios; y en ocasiones, a través de las cámaras de comercio, asociaciones o revistas especializadas pueden obtener información. En fin ustedes deberán ser creativos para saber todo lo que sea posible de su competencia.
Después de este análisis, ustedes deberían tener suficiente información para saber dónde está localizada, tamaño de su negocio, las líneas de productos o servicios, precios, número de empleados, medios de mercadeo que utilizan y darse una idea de cuánto invierten en publicidad y promociones, así como saber quiénes son sus principales proveedores, etc.
ORGANIZACIÓN Y ADMINISTRACIÓN
Pasando a otro punto del plan de negocios, tenemos el que se refiere a la organización y administración del negocio. En este punto debemos poder describir cómo planeamos iniciar nuestra empresa, con qué personal, describiendo las actividades que llevará a cabo cada uno (descripción de puestos), horarios, responsabilidades, forma de pago, capacitación, etc. También deberíamos describir los procesos administrativos y establecer políticas y procedimientos para nuestra empresa.
ORGANIZACIÓN Y ADMINISTRACIÓN
Pasando a otro punto del plan de negocios, tenemos el que se refiere a la organización y administración del negocio. En este punto debemos poder describir cómo planeamos iniciar nuestra empresa, con qué personal, describiendo las actividades que llevará a cabo cada uno (descripción de puestos), horarios, responsabilidades, forma de pago, capacitación, etc. También deberíamos describir los procesos administrativos y establecer políticas y procedimientos para nuestra empresa.
En muchas ocasiones, cuando la gente inicia un negocio no es una experta en administración; sin embargo, la falta de una buena administración es una de las razones más grandes del fracaso de los nuevos negocios. Por esta razón si no son buenos administradores, les recomiendo que tomen algunos cursos de contabilidad y administración o contraten un despacho de contabilidad que les ayude con el cálculo de sus impuestos y de su flujo de efectivo para poder llevar organizadamente sus pagos, ventas, gastos, inventario, cobranza, etc.
FINANZAS
Las Finanzas es una de las partes criticas de iniciar un negocio, estas tienen que ver con el cómo van a reunir el dinero suficiente para; adquirir los equipos y materiales necesarios para comenzar, cubrir los gastos y costos de operación y sostener a la familia por los meses o años necesarios hasta que el negocio empiece a generar el suficiente dinero para sostenerse y sostenerles a ustedes.
FINANZAS
Las Finanzas es una de las partes criticas de iniciar un negocio, estas tienen que ver con el cómo van a reunir el dinero suficiente para; adquirir los equipos y materiales necesarios para comenzar, cubrir los gastos y costos de operación y sostener a la familia por los meses o años necesarios hasta que el negocio empiece a generar el suficiente dinero para sostenerse y sostenerles a ustedes.
Cuando se inicia un negocio es muy difícil obtener préstamos de los bancos, o de otras instituciones del gobierno, es más fácil obtener préstamos de nuestros amigos o familiares o en ocasiones de los mismos proveedores del equipo o materiales. Sin embargo debemos establecer una buena relación con los banqueros para que en un futuro estos le apoyen con créditos.
Es de suma importancia llevar un buen control de sus ingresos (entradas) y egresos (salidas) para evitar problemas financieros durante la existencia del negocio.
PROCESOS Y PROCEDIMIENTOS
Cuando estemos elaborando nuestro plan de negocios debemos describir en lo más posible, los procesos de producción, administración, ventas, servicio al cliente, cobranza, comisiones, etc. así como las políticas y procedimientos del negocio. Estos nos van a ayudar a organizar nuestra compañía más eficientemente para servir mejor a nuestros clientes y para evitar problemas y malentendidos dentro de la organización.
MERCADOTECNIA
Casi les podría decir que no deberían iniciar su negocio sin antes haber escrito un plan de mercadotecnia. Este debe ser incluido dentro del plan de negocios, y debe incluir un análisis de fuerzas y debilidades de su negocio, conocimiento de su clientela, descripción de sus productos y servicios en detalle, descripción de sus competencia, análisis de su ventaja competitiva (lo que los diferencia de la competencia), presupuestos a invertir en publicidad y promociones y métodos de medición y evaluación de su campaña publicitaria.
PROCESOS Y PROCEDIMIENTOS
Cuando estemos elaborando nuestro plan de negocios debemos describir en lo más posible, los procesos de producción, administración, ventas, servicio al cliente, cobranza, comisiones, etc. así como las políticas y procedimientos del negocio. Estos nos van a ayudar a organizar nuestra compañía más eficientemente para servir mejor a nuestros clientes y para evitar problemas y malentendidos dentro de la organización.
MERCADOTECNIA
Casi les podría decir que no deberían iniciar su negocio sin antes haber escrito un plan de mercadotecnia. Este debe ser incluido dentro del plan de negocios, y debe incluir un análisis de fuerzas y debilidades de su negocio, conocimiento de su clientela, descripción de sus productos y servicios en detalle, descripción de sus competencia, análisis de su ventaja competitiva (lo que los diferencia de la competencia), presupuestos a invertir en publicidad y promociones y métodos de medición y evaluación de su campaña publicitaria.
Aquí es muy importante que estudiemos todas las herramientas de mercadotecnia que podemos aplicar en nuestro negocio, muchas veces nuestra guía a que debemos hacer es la misma competencia. Algunos de los instrumentos a considerar son: televisión, radio, periódicos, una página en el Internet, e-mails, volantes, cupones, organizar y asistir a seminarios, contratar vendedores, mandar cartas, elaborar demostraciones, poner anuncios fuera del negocio, o en los autobuses, etc.
Apliquen un poco de sentido común y sobre todo investiguen bien antes de decidir cuales medios de publicidad y promoción van a utilizar.
LICENCIAS Y PERMISOS.
Para explicar el punto de licencias y permisos, voy a utilizar un diagrama, que muestra los pasos a seguir en general en el momento de iniciar un negocio:
LICENCIAS Y PERMISOS.
Para explicar el punto de licencias y permisos, voy a utilizar un diagrama, que muestra los pasos a seguir en general en el momento de iniciar un negocio:
Si usted ha escogido iniciar como propietarios únicos, siga la línea punteada y si es una sociedad o corporación seguir la línea continua gruesa.
Ver diagrama adjunto: Licencias y Permisos que se requieren para Iniciar un Negocio.
Ver diagrama adjunto: Licencias y Permisos que se requieren para Iniciar un Negocio.
No todos los tipos de negocios tiene que seguir todos los pasos en este diagrama, ustedes deberán analizar y realizar los trámites necesarios para su caso particular, como por ejemplo si ustedes van a comprar y revender productos entonces necesitan obtener su “RESALE #” permiso de compra venta para la declaración de los impuestos; por otro lado si van a tener empleados deberán tramitar sus “EMPLOYER ID” federal y estatal; y también muy importante es investigar si requieren licencias o permisos especiales para su negocio, como es el caso de restaurantes, los cuales requieren permisos e inspecciones de los bomberos y de la ciudad, así como para venta de bebidas alcohólicas.
Esta es una lista general de trámites a seguir, ustedes deberán investigar que otros trámites o permisos necesitan en la ciudad donde piensen iniciar su negocio, algunas ciudades piden más licencias que otras y también cobran más que otras. Les recomiendo que sigan este orden para evitar algunos problemas de tiempo y económicos.
INFORMACIÓN DE SOPORTE.
El último punto que vamos a explicar en este artículo es el referente a la información de soporte, lo que significa anexar todo lo que ustedes crean conveniente para apoyar su plan de negocio, algunos documentos que se deberían incluir son: estimaciones financieras, cotizaciones, contratos, estudios de mercado, diagramas de su negocio, seguros, catálogos, diseños, artículos relacionados con su negocio, curriculum de los propietarios, pago de impuestos, récords de crédito, etc., etc. Esta información es muy importante sobre todo si ustedes van a utilizar el plan de negocios para obtener apoyo financiero a través de un préstamo o de un inversionista.
INFORMACIÓN DE SOPORTE.
El último punto que vamos a explicar en este artículo es el referente a la información de soporte, lo que significa anexar todo lo que ustedes crean conveniente para apoyar su plan de negocio, algunos documentos que se deberían incluir son: estimaciones financieras, cotizaciones, contratos, estudios de mercado, diagramas de su negocio, seguros, catálogos, diseños, artículos relacionados con su negocio, curriculum de los propietarios, pago de impuestos, récords de crédito, etc., etc. Esta información es muy importante sobre todo si ustedes van a utilizar el plan de negocios para obtener apoyo financiero a través de un préstamo o de un inversionista.
Con esto damos por terminada la explicación general del contenido de un plan de negocios. Como les mencione al principio de este artículo, la planeación es una parte muy importante cuando queremos iniciar un negocio, sobre todo si queremos evitarnos problemas y gastos no necesarios.
lunes, 20 de febrero de 2017
Crear mi propio negocio (I)
MI EMPRESA EXITOSA ¿CÓMO INICIARLA?
Muchas personas tienen la inquietud por iniciar un negocio. Algunas creen que su única alternativa es iniciar su propia empresa, ya que la situación económica o el estado de desempleo no les deja otra alternativa; hay quienes tienen una magnífica idea o producto y les gustaría emprender su negocio; y también están aquellos que no se sienten conformes con su actual empleo o jefe y piensan que podrían hacer mejor trabajo por su lado.
Pero cualquiera que sea su razón o motivación para iniciar un negocio, hay ciertos pasos que deberían seguir: Primero y muy importante es que entiendan y aprendan qué es una empresa con todos sus componentes así como las ventajas y desventajas de ser empresario y los trámites a seguir.
También es muy importante que investiguen y aprendan todo lo que puedan acerca del negocio que quieren emprender, empezando por definir su mercado, en otras palabras, quienes son los posibles clientes y porque les comprarían a ustedes los productos o servicios en lugar de a la competencia, también investiguen sobre todos los trámites, licencias y requisitos para establecer su empresa, en algunas ocasiones una deficiente investigación los puede causar grandes problemas, esto me recuerda dos casos de clientes que vinieron a mi oficina por asesoría; el primero fue el de una emprendedora que abrió su salón de belleza en un pequeño centro comercial, había invertido y trabajado muy duro para modificar y decorar el lugar que rento, y algunos días después de haber abierto las puertas cerraron la calle para romper el pavimento y hacer algunos cambios a las tuberías o drenaje, como se podrán imaginar después de este comienzo sin trafico de autos o de mucha gente es muy difícil levantar un negocio.
Otro caso es otra persona que también hizo inversiones muy fuertes para instalar un equipo especial para su negocio, y cuando quiso obtener su licencia de negocios la ciudad se la negó hasta que cumpliera con ciertos requisitos que no había considerado o que él no consideraba necesarios, estos cambios y planos que tenía que presentar costaban mucho dinero, el cual ya no tenía, al final y después de varios meses y de haber pensado hasta declararse en bancarrota antes de abrir su negocio, pudo con mucho esfuerzo conseguir dinero prestado para pagar los planos y hacer las modificaciones.
Lo que se quiere hacer notar con estos ejemplos es la importancia de la investigación antes de siquiera firmar o invertir en algo para nuestro negocio, por supuesto que no todos los casos son así, pero sí deseo recalcar que deben preguntar y planear sus empresas para evitar dolores de cabeza y perdida de dinero por tener una mala planeación en la iniciación.
QUIEN NO DEBERÍA COMENZAR UN NEGOCIO
¿Cualquiera podría comenzar un negocio? mi respuesta: NO. Bueno, la verdad es que SI, cualquiera puede comenzar un negocio, ahora que si me preguntas “cualquiera puede tener éxito en un negocio”, mi respuesta sería otra vez NO.
Pero antes de seguir quiero disculparme por sonar un poco negativo, pero en mis, ya varios años de experiencia como consultor de pequeños negocios y sobre todo impartiendo clases, seminarios y cursos para emprendedores, he observado que muchas personas comienzan sus negocios y fracasan antes de terminar el primer año.
De hecho una estadística de la agencia del gobierno “Small Business Administration” (SBA) dice que OCHO de cada DIEZ personas que comienzan un negocio, FRACASAN en el primer año.
Después de haber recopilado información de la agencia SBA, leído libros sobre cómo iniciar un negocio y platicado con otros consultores de pequeños negocios y en mi propia experiencia he encontrado que son muchas las causas por las que la gente fracasa. Aquí te menciono algunas de ellas, las más generales, ya que también hay causas específicas de cada tipo de negocio y hasta causas personales.
Entre las causas más comunes tenemos: La personas no tienen ninguna idea de que es verdaderamente tener un negocio. No tienen la suficiente experiencia en el ramo del negocio que comienzan. A veces comienzan un tipo de negocio porque al tío o al amigo le está yendo bien. Se asesoran de personas que no tiene conocimientos y experiencia, o mejor dicho se “mal asesoran” Se apresuran a comenzar porque se dejan presionar por alguien, como el que les va a arrendar el local o quien les está vendiendo el equipo o una franquicia, No tienen y no calculan el dinero necesario para comenzar y sostener el negocio, No tienen dinero para vivir personalmente, No crean ni tienen el dinero para un presupuesto de publicidad.
Creen que con abrir la puerta la gente se va a arrebatar los productos o servicios: creen que con 1,000 volantes que pongan van a llegar 300 personas corriendo; Sobre estiman las ventas y subestiman o calculan mal los gastos, No hacen una verdadera investigación, No quieren pagar a contadores, abogados o consultores de negocio, verdaderos expertos en impuestos (con todo respeto ni siquiera todos los contadores saben realmente de impuestos para negocios) y luego terminan en problemas ¿Has oído lo de “Lo barato sale caro”?
SOCIEDADES, bueno que te puedo decir, por desgracia la gran mayoría de estas fracasa, no importa si es entre familiares o amigos, si no tienen los mismos valores, creencias y están bien, pero bien claras las reglas del juego y no han elaborado un contrato entre socios, esta tarde o temprano y casi siempre es más temprano que empiezan los problemas y diferencias y luego viene el “divorcio”.
Y otras causas… Estas son algunas de las causas por las que la gente NO debería comenzar un negocio. Pero no te preocupes, la solución es simple, elabora un BUEN plan de negocios y de vida. Porque alguien puede preparar un mal plan de negocios y le va a salir mal todo.
Muchas personas tienen la inquietud por iniciar un negocio. Algunas creen que su única alternativa es iniciar su propia empresa, ya que la situación económica o el estado de desempleo no les deja otra alternativa; hay quienes tienen una magnífica idea o producto y les gustaría emprender su negocio; y también están aquellos que no se sienten conformes con su actual empleo o jefe y piensan que podrían hacer mejor trabajo por su lado.
Pero cualquiera que sea su razón o motivación para iniciar un negocio, hay ciertos pasos que deberían seguir: Primero y muy importante es que entiendan y aprendan qué es una empresa con todos sus componentes así como las ventajas y desventajas de ser empresario y los trámites a seguir.
También es muy importante que investiguen y aprendan todo lo que puedan acerca del negocio que quieren emprender, empezando por definir su mercado, en otras palabras, quienes son los posibles clientes y porque les comprarían a ustedes los productos o servicios en lugar de a la competencia, también investiguen sobre todos los trámites, licencias y requisitos para establecer su empresa, en algunas ocasiones una deficiente investigación los puede causar grandes problemas, esto me recuerda dos casos de clientes que vinieron a mi oficina por asesoría; el primero fue el de una emprendedora que abrió su salón de belleza en un pequeño centro comercial, había invertido y trabajado muy duro para modificar y decorar el lugar que rento, y algunos días después de haber abierto las puertas cerraron la calle para romper el pavimento y hacer algunos cambios a las tuberías o drenaje, como se podrán imaginar después de este comienzo sin trafico de autos o de mucha gente es muy difícil levantar un negocio.
Otro caso es otra persona que también hizo inversiones muy fuertes para instalar un equipo especial para su negocio, y cuando quiso obtener su licencia de negocios la ciudad se la negó hasta que cumpliera con ciertos requisitos que no había considerado o que él no consideraba necesarios, estos cambios y planos que tenía que presentar costaban mucho dinero, el cual ya no tenía, al final y después de varios meses y de haber pensado hasta declararse en bancarrota antes de abrir su negocio, pudo con mucho esfuerzo conseguir dinero prestado para pagar los planos y hacer las modificaciones.
Lo que se quiere hacer notar con estos ejemplos es la importancia de la investigación antes de siquiera firmar o invertir en algo para nuestro negocio, por supuesto que no todos los casos son así, pero sí deseo recalcar que deben preguntar y planear sus empresas para evitar dolores de cabeza y perdida de dinero por tener una mala planeación en la iniciación.
QUIEN NO DEBERÍA COMENZAR UN NEGOCIO
¿Cualquiera podría comenzar un negocio? mi respuesta: NO. Bueno, la verdad es que SI, cualquiera puede comenzar un negocio, ahora que si me preguntas “cualquiera puede tener éxito en un negocio”, mi respuesta sería otra vez NO.
Pero antes de seguir quiero disculparme por sonar un poco negativo, pero en mis, ya varios años de experiencia como consultor de pequeños negocios y sobre todo impartiendo clases, seminarios y cursos para emprendedores, he observado que muchas personas comienzan sus negocios y fracasan antes de terminar el primer año.
De hecho una estadística de la agencia del gobierno “Small Business Administration” (SBA) dice que OCHO de cada DIEZ personas que comienzan un negocio, FRACASAN en el primer año.
Después de haber recopilado información de la agencia SBA, leído libros sobre cómo iniciar un negocio y platicado con otros consultores de pequeños negocios y en mi propia experiencia he encontrado que son muchas las causas por las que la gente fracasa. Aquí te menciono algunas de ellas, las más generales, ya que también hay causas específicas de cada tipo de negocio y hasta causas personales.
Entre las causas más comunes tenemos: La personas no tienen ninguna idea de que es verdaderamente tener un negocio. No tienen la suficiente experiencia en el ramo del negocio que comienzan. A veces comienzan un tipo de negocio porque al tío o al amigo le está yendo bien. Se asesoran de personas que no tiene conocimientos y experiencia, o mejor dicho se “mal asesoran” Se apresuran a comenzar porque se dejan presionar por alguien, como el que les va a arrendar el local o quien les está vendiendo el equipo o una franquicia, No tienen y no calculan el dinero necesario para comenzar y sostener el negocio, No tienen dinero para vivir personalmente, No crean ni tienen el dinero para un presupuesto de publicidad.
Creen que con abrir la puerta la gente se va a arrebatar los productos o servicios: creen que con 1,000 volantes que pongan van a llegar 300 personas corriendo; Sobre estiman las ventas y subestiman o calculan mal los gastos, No hacen una verdadera investigación, No quieren pagar a contadores, abogados o consultores de negocio, verdaderos expertos en impuestos (con todo respeto ni siquiera todos los contadores saben realmente de impuestos para negocios) y luego terminan en problemas ¿Has oído lo de “Lo barato sale caro”?
SOCIEDADES, bueno que te puedo decir, por desgracia la gran mayoría de estas fracasa, no importa si es entre familiares o amigos, si no tienen los mismos valores, creencias y están bien, pero bien claras las reglas del juego y no han elaborado un contrato entre socios, esta tarde o temprano y casi siempre es más temprano que empiezan los problemas y diferencias y luego viene el “divorcio”.
Y otras causas… Estas son algunas de las causas por las que la gente NO debería comenzar un negocio. Pero no te preocupes, la solución es simple, elabora un BUEN plan de negocios y de vida. Porque alguien puede preparar un mal plan de negocios y le va a salir mal todo.
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